Dice la Palabra de Dios "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios."(Romanos 10:17)
Le rogamos a Jehová-Adonay (Dios el Señor) que su vida sea edificada por medio de la siguiente reflexión.
Tema: ¿Hacia donde estamos mirando?
Texto base: (Mat 6:25-34) “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.
Amados, ¿se han dado cuenta de que cada día que pasa se vuelve mas difícil la situación en el mundo? Y no solo para el mundo en general, sino también para los cristianos. Invariablemente que el día del Señor se acerca.
Pero la pregunta es ¿hacia donde estamos mirando? Hacia los acontecimientos que sabemos han de suceder antes y después de la venida del Señor Jesucristo o hacia el poderoso Salvador del mundo, Jesús de Nazaret, y su mensaje de amor, confianza y paz.
Si hasta este día hemos vivido, los cristianos nacidos de nuevo, con problemas en la familia (matrimonios destruidos, hijos alejados del Señor, deudas, enfermedades, dificultades, odio, rencor y cosas semejantes, como diría nuestro hermano el Apóstol San Pablo, es por la desobediencia a la Palabra de Dios; y ni siquiera por la inminente segunda venida del Señor Jesucristo.
¿Qué haremos?
"Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y toda tu casa". (Hch 16:31)
Usted ha de decir "yo he creído en Cristo como mi Salvador", si pero creer significa dos cosas: primero creerle al Señor, esto es, obedecerle y segundo depositar toda nuestra confianza en El.
Curiosamente usted hizo esto al principio de su vida cristiana, pues usted obedeció al evangelio al reconocer a Jesucristo como su Salvador y depositó su confianza en que usted es salvo de la ira venidera. ¿Por qué entonces no le sigue obedeciendo y confiando en El?
Yo le invito hoy a que se reconcilie con el Señor mirando hacia El y no las circunstancias, y por medio de:
- La lectura de su Palabra todos los días, meditando en ella (por lo menos un capítulo diario).
- Proponerse que lo que lea lo pondrá por obra, con la ayuda del Espíritu Santo y en el nombre de Jesucristo.
- La oración diaria, pero no solo en la que pedimos y pedimos; y como dice el Apóstol Santiago: y no recibimos porque pedimos mal, pues solo pedimos para nuestros deleites. Sino la oración en alabanza y adoración, confesión de pecados (con arrepentimiento), intercesión, ruegos y acciones de gracias.
Amados hermanos, Cristo nos llamó a una vida triunfante por medio de la obediencia.
Hagámoslo para la honra y la gloria de Dios Padre. Amen.
domingo, 21 de marzo de 2010
sábado, 31 de enero de 2009
La Sana Doctrina
Queramos o no estos tiempos se presentan muy difíciles no solo para el mundo en general sino también para la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo; la que está formada por todas aquellas personas que no solo han creído en Jesús de Nazaret como su Señor y Salvador sino que han creído a su evangelio.
Usted se ha de preguntar ¿por qué los tiempos son difíciles para la Iglesia de Cristo?
Primero quisiera mencionar que cuando hablo de dificultades no es con respecto a lo terrenal, sino a lo espiritual. Le ruego que piense sobre lo siguiente y vea por usted mismo si la Iglesia tiene problemas o no.
Empecemos por revisar lo que dice la Palabra de Dios con respecto a algo que por desgracia se ha querido soslayar dentro de la Iglesia:
(1Co 6:9) ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1Co 6:10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
(1Co 6:9) ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
(1Co 6:10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
En varias congregaciones se ha perdido de vista la vida particular del congregante y su relación personal con Dios y tal pareciera que solo se le ve como un número, pues se le bautiza estando en pecado delante de Dios, pues si no ha hecho un pacto delante de El vive en fornicación. Hay muchos congregantes que abandonaron a su cónyuge y ahora viven con otra persona y aun así son bautizados aunque estén en adulterio, y hasta sirven al Señor.
Y que podemos decir de la homosexualidad, quienes lo practican han querido borrar de golpe y porrazo la Palabra de Dios y crear su propio evangelio.
La Iglesia está preocupada en muchas cosas que no edifican y se ha olvidado de hacer tesoros en el cielo.
¿Usted que opina?
Debo de aclarar que no se tome esta reflexión como algo discriminatorio pues dice
(Eze 18:23) ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?, sino mas bien para que recapacitemos y corrijamos.
(Eze 18:23) ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?, sino mas bien para que recapacitemos y corrijamos.
Que la paz de Dios sea con usted.
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